1. Información del lote
Verifica área, linderos, accesos, disponibilidad de servicios públicos y condiciones generales del entorno. La información predial y documental debe coincidir con la realidad física del terreno.
2. Norma urbanística
Antes de definir una casa conviene conocer qué se puede construir: usos permitidos, retiros, alturas, ocupación, índice de construcción y demás condiciones aplicables al predio.
3. Topografía
Un levantamiento topográfico permite conocer pendientes, niveles, forma del terreno y elementos existentes. Esta información influye directamente en la implantación, movimientos de tierra y diseño de la vivienda.
4. Estudio de suelos
El estudio geotécnico ayuda a definir las condiciones del terreno y sirve de base para el diseño de cimentaciones y estructuras. No debería reemplazarse por supuestos o referencias de lotes vecinos.
5. Accesos y logística de obra
Evalúa ingreso de materiales, equipos, transporte, zonas de almacenamiento y restricciones de acceso. Estos factores pueden modificar tiempos y costos de construcción.
6. Presupuesto preliminar
Antes de comprometerse con una solución arquitectónica es útil establecer un rango de inversión que incluya estudios, diseños, trámites, construcción y contingencias.
La revisión inicial del lote no sustituye los estudios técnicos ni los trámites específicos que requiera cada proyecto.